viernes, 18 de mayo de 2012

Día con sopa de pollo

Como salío bien, podría servir de modelo:
Desayuno: Huevo pasado por agua con limón y sal.
Colación: un paquete de girasol, un té verde con stevia.
Almuerzo: Papas, calabazas y zanahorias hervidas con aceite de oliva italiano condimentado + ensalada caprese sin aceitunas.
Colación: 1 compotera llena de uvas negras
Merienda: 1 trozo de queso picante del tamaño de un celular + un tazón lleno de uvas negras.
Cena: ¡Sopa de pollo!: Pollo con hueso, batata, zanahoria, calabaza, algas, semillas de amapola y amaranto, ajo, ají molido, sal gruesa, albaca, jengibre... todo hervido en olla de barro durante mucho tiempo (la posta es que se disuelva el interior de los huesos)

Tortilla armada sin fritura

Aperitivo simple de berenjenas
Dos berenjenas chicas cortadas en forma transversal, doradas a la essen. Tienen arriba una rodaja de tomate, tomillo, queso cremoso, holanda rallado y morrón en trozos grandes.
Tortilla de perejil, fideos y ricuras heredadas de comidas anteriores. La cebolla 5 min al microondas y luego dorada en teflón sin aceite (receta cebollita low calory de Ana María Shua), varios huevos. Cocida vuelta y vuelta a la essen (para la segunda vuelta, hay que ser valiente)
Además, una costeleta compartida entre tres. La cantidad justa de proteína animal para un día.